La responsable de Asuntos Sociales, Jana Schmöller, inaugura "El cine de los 50" para mayores
La residencia de ancianos de Maguncia ofrece ahora a sus huéspedes de día tardes semanales de cine retro en el centro de día "Flehlappe". Jana Schmöller, Directora de Asuntos Sociales y Presidenta del Consejo de Supervisión de Mainzer Alten- und Wohnheime gGmbH (MAW), y Oliver Backhaus, Director General de MAW, han inaugurado hoy la sala de cine.
Una pantalla, mobiliario de cine y clásicos del cine de décadas pasadas: en el centro de día «Flehlappe» de la residencia de ancianos de Maguncia se ha creado un lugar muy especial. Se ha remodelado una sala de actividades para que en el futuro también pueda utilizarse como minisala de cine. Una vez a la semana —en días alternos, para que todos los usuarios del centro puedan participar— se proyectan allí películas antiguas en un ambiente acogedor. La creación de esta sala de cine retro ha sido posible gracias al apoyo de la Fundación Walter y Wanda Winterberg.
«Con el “Cine de los años 50”, la residencia de ancianos de Maguncia deja claro que la participación cultural no termina en el umbral de los centros de atención a personas mayores. Doy las gracias al comprometido equipo del centro de día “Flehlappe” y a la Fundación Walter y Wanda Winterberg por haber hecho realidad el deseo de los usuarios de ir al cine», se alegró Jana Schmöller.
La iniciativa del proyecto surgió del propio personal del centro de día: se dieron cuenta de que muchos residentes echaban de menos ir al cine. Sin embargo, dado que para la mayoría de los residentes ya no es posible acudir al cine, surgió la idea de llevar el cine al centro. Con el «Cine de los años 50», esta experiencia tan familiar vuelve ahora a la vida cotidiana. La pantalla, la decoración y el ambiente evocan la sensación de ir al cine como en los viejos tiempos.
La oferta combina tranquilidad y convivencia: quien no desee descansar después de la comida, encontrará en la sala de cine un momento de relajación al margen del programa semanal habitual. Tras la proyección, las conversaciones sobre la película, su mensaje y la época en la que se desarrolla invitan a un intercambio conjunto.
Oliver Backhaus añadió: «Este proyecto demuestra lo que se puede lograr cuando las personas se apasionan por su trabajo y lo importante que es la labor de fundaciones sociales como la Fundación Winterberg. Nos alegra mucho poder ofrecer a nuestros visitantes diurnos, con sus intereses tan variados, una nueva actividad con el cine».